De tanto alabarlo todo, de tanta expectación artificial y tanta falta de criterio, de tanta obsesión por la novedad y por acumular y por ser lo yo más, estamos perdiendo, si es que no lo hemos hecho ya, el sentido crítico.

De tanto alabarlo todo, de tanta expectación artificial y tanta falta de criterio, de tanta obsesión por la novedad y por acumular y por ser lo yo más, estamos perdiendo, si es que no lo hemos hecho ya, el sentido crítico.

Hay tantas cosas por hacer y descubrir, y tenemos tan poco tiempo, que para qué malgastarlo en tonterías.
