A veces nos da por mirar al suelo y regodearnos en él, en lo que hemos pisado, en la excreción y la medianía, y otras por mirar al cielo, a las nubes, y jugar con sus formas y anticiparnos a lo que está por venir.

A veces nos da por mirar al suelo y regodearnos en él, en lo que hemos pisado, en la excreción y la medianía, y otras por mirar al cielo, a las nubes, y jugar con sus formas y anticiparnos a lo que está por venir.

La violencia existe, y negarlo es un sinsentido. Pero leo a gente indignada porque el arte se hace eco de ella, y pienso que no están entendiendo nada. La negación de la violencia es negar el mundo.
Los extremos son una forma de violencia.
